Me muero por los aretes, los tengo de todos los colores, diseños y texturas. Son fabulosos y creo que le dan vida a la cara de las chicas. Al principio mi gusto era normal como el las demás pero me fui encaprichando y quise tener todos los que existan o los posibles que lograra obtener, no se si algún día logre ponérmelos todos, son preciosos me encantan, a raíz de ello me hice tres huecos más en la oreja para poder combinar los diferentes modelos que tengo, ahora me pongo unos pequeños y otros largos.
En cada viaje que hago lo primero que compró son los aretes más raros que vea, más típicos o lo que más me guste. Procuro que no se me pierdan los pares; ya que, soy muy desordenada y me ha pasado muchas veces que e perdido unos muy bonitos.
Ya ni sé cuánto habré gastado, hay unos que me costaron un sol como otros en los que pagué 115 soles, claro que depende del material y los adornos.
Una vez robé un par en una tienda. Era la desesperación de tenerlos y en ese momento no tener el dinero para comprarlos y sabía que si volvía al día siguiente ya no los encontraría. Por más vergonzoso que sea lo hice y prometí no hacerlo más pero hasta ahora cuando encuentro unos y en ese momento no puedo comprarlos los " tomo prestados".