A quién no le resulta más ahorrador recibir y guardar todos los “sachets” de mayonesa, ketchup, ají o mostaza que te ofrecen en locales de pollo a la brasa o comida rápida, que comprar los envases o potes grandes y caros de los mismos supermercados. Bueno quizás no todos pero si muchos de nosotros lo hacen, algunos por ahorro, otros por obsesión a las salsas y algunos por obsesión a coleccionarlas. Felizmente este último no es muy usual puesto que no “saldría a cuenta”.
Esta cantidad de “sachets” guardados en casa saca de muchos apuros; cuando se hace la comida en casa y no hay salsas se recurre inmediatamente a estos, cuando algunas personas no pueden comer ni sentir el sabor del arroz solo ya sea con carne o pollo, o aquellos “salseros” que se comen la mayonesa o el ketchup solo por puro antojo. La verdad es que en mi caso yo llevo siempre un par de sachets de ketchup para cuando como algo barato en la calle, obviamente en lugares no tan formales (para evitar comentarios burlones). Apuesto a que también lo has considerado, así que vamos, no tengas roche.