No me comprenden mis padres, a algunas personas les parezco interesante, a otros, grotesco. No entiendo cuál es su motivo, pues tener 8 tatuajes en el cuerpo no creo que signifique algo raro o extravagante. ¿Por qué tantos? Se ve bien, en especial los míos, hay unas personas que se tatúan maripositas o dibujitos infantiles, yo no. Me he tatuado pentagramas, frases en latín como “in articulo mortis” o “memento mori”, que tienen un significado fuerte para mí y que me describen como una persona “hedonista” como muchos dicen.
Lo que sí acepto es que aún debo sacar más cuerpo para poder lucir mis tatuajes mejor, pero eso es lo de menos. Dicen que envejeceré y tendré siempre esos tatuajes en mi piel arrugada y mocosa, pero eso que interesa, la vida se vive de joven y acaba a los 45 o 50, cuando tienes pareja e hijos en que preocuparte. Aún me falta mucho para eso, por ello trataré de vivir mi vida al máximo, como dice mi espalda: “Carpe diem”.
Para regresar al tema de los tatuajes, no lo sé, les veo una estética impresionante que me pone la piel de gallina. He de encontrar en ellos una belleza que no encuentro en otras cosas, por ello, mi meta es ser como este chico (pero obviamente, con menos tatuajes y menos flaco):
